Estimados Directores Regionales de Educación, Supervisores, Asesores, Personal docente y administrativo: En el marco de la SEMANA NACIONAL DE LA NUTRICIÓN compartimos la siguiente información emitida por la Dirección de Programas de Equidad del MEP y el lema de este año,fuente oficina de prensa MEP
SEMANA NACIONAL DE LA NUTRICIÓN
13 al 18 de mayo 2013
¡Si los niños y niñas comen frutas y vegetales y juegan más… prevenimos la obesidad!
El consumo diario de frutas y vegetales, en cantidad suficiente y una alimentación bien equilibrada, ayuda a prevenir y reducir el riesgo de enfermedades, como las del corazón, los accidentes cardiovasculares, la diabetes, estreñimiento, hipertensión, exceso de colesterol, obesidad e incluso ciertos tipos de cáncer, así como deficiencias de micronutrientes y vitaminas.
Una alimentación rica en frutas y vegetales, es naturalmente baja en grasa, colesterol y sodio, y rica en potasio, fibra, vitaminas antioxidantes (vitaminas A, C y E) y fitoquímicos, que son sustancias protectoras de la salud.
Las vitaminas, los minerales y otros componentes de las frutas y vegetales son esenciales para la salud humana. Los fitoquímicos, son compuestos que dan color a las frutas y vegetales y tienen efectos antioxidantes, antiinflamatorios y fortalecen el sistema inmunológico.
La fibra alimentaria de estos alimentos mejora la digestión y ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre.
Según las Guías Alimentarias para Costa Rica, las frutas y vegetales son el segundo grupo de alimentos que se debe de consumir diariamente en mayor proporción y recomienda consumir al menos 5 porciones entre frutas y vegetales al día por persona, que es la meta poblacional establecida por la Organización Mundial de la Salud.
Comer en familia ayuda a los niños a alcanzar sus 5 porciones de frutas y vegetales al día.
Los niños que comen al menos una comida junto a su familia, tienen mayores probabilidades de consumir más cantidad de frutas y vegetales que aquellos niños que no comen juntos en familia. Todo esto resulta fundamental para la creación de sus hábitos alimentarios propios y preferencias.
La comida familiar no afecta solamente la ingesta de frutas y vegetales, sino que puede ser un predictor de la calidad general de su dieta.
Adicionalmente, hay otros beneficios distintos al nutricional, ya que comer en familia representa mayor tiempo para conversar, estimula e incentiva la planificación de las comidas junto a los padres y representa una oportunidad ideal para modelar conductas saludables alrededor de la mesa, los alimentos y hasta los valores familiares.
Ya que los hábitos alimentarios se forman y definen en la niñez, la promoción de comer en familia debe formar parte de las campañas de salud pública que concientizan acerca de la salud y los valores familiares mediante intervenciones sencillas.
El mensaje clave y final es: Comer frutas y vegetales en familia puede ayudar a alcanzar las recomendaciones de la comunidad científica mundial: 5aldía, y representa una oportunidad para mejorar las conductas familiares alrededor de la comida y los alimentos.
Más consumo de frutas y vegetales reduce el riesgo de obesidad a mediano y largo plazo.
La calidad de la dieta que mantiene un niño es de vital importancia, no solo para el desarrollo intelectual, sino para mantener un estado de salud óptimo y alejarse de lo que hoy día se considera la epidemia del siglo XXI; el sobrepeso y la obesidad. Es recomendable que las frutas y vegetales se encuentren muy presentes en la alimentación infantil, es un modo de construir un buen futuro para nuestros hijos e hijas.
El aumento de la obesidad ha ido en paralelo con el aumento en la producción y oferta de “comida chatarra”, bebidas azucaradas y entretenimiento electrónico. En las ciudades modernas, llenas de automóviles, polución y azotadas por la inseguridad, los mismos padres prefieren que sus niños permanezcan en casa frente a la televisión o con video juegos, apostando de esta manera al sedentarismo.
No desayunar lleva a comer más
El ayuno hace que la gente esté más hambrienta, que se aumente la atracción hacia alimentos de alto contenido calórico y se desee comer más.
Conforme se acelera la transición alimentaria hacia alimentos con gran contenido de grasas y azúcar en todo el mundo, muy agradables al paladar, con texturas blandas, como la repostería o los alimentos preparados listos al uso, tipo snacks, existe el peligro de que las frutas y los vegetales queden marginados en la alimentación de las personas.
Cinco hábitos que se recomienda a padres de familia o tutores que buscan combatir la obesidad infantil en la casa son:
1) Introducir más frutas y vegetales
El consumo de frutas y vegetales es fundamental para combatir la obesidad infantil. Los padres pueden incorporar frutas a la dieta de los niños reemplazando los dulces y las grasas a la hora de comer un bocadillo. Para aumentar el consumo de vegetales se sugiere que los padres preparen y condimenten los vegetales que más les gustan a sus niños y que los ayuden a reducir el consumo de grasas y comidas altas en calorías. Lo importante es aumentar las probabilidades de que los niños consuman frutas y vegetales y bocadillos saludables.
2) Pasar menos tiempo enfrente de una pantalla
La obesidad difícilmente se combate con éxito sin cambiar hábitos sedentarios como ver demasiada televisión, jugar videojuegos o pasar horas frente a la computadora. Todos esos son momentos sedentarios que contribuyen al desarrollo de la obesidad. Lo ideal es limitar a una hora al día el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla. De esa forma los niños tendrán más tiempo disponible para seguir el próximo consejo: poner sus cuerpos en movimiento.
3) Aumentar la actividad física
Se recomienda que los niños hagan por lo menos una hora diaria de actividad física. No se trata de que se entrenen para un deporte en específico o que el ejercicio sea riguroso todos los días. Se trata de que los niños jueguen en los espacios abiertos, que pasen menos tiempo encerrados en casa, que salgan a jugar y que tengan un estilo de vida que no sea sedentario.
4) Eliminar el consumo de bebidas azucaradas
En los últimos años se ha dado una explosión en el consumo de bebidas azucaradas como gaseosas, jugos y bebidas energéticas e incluso muchas veces las familias desconocen cuánta azúcar contienen estas bebidas. Las bebidas gaseosas tienen muchas calorías y no contribuyen a una dieta saludable, por lo que se deben de evitar al máximo. Lo ideal es que los padres fomenten el consumo de agua en el hogar para así inculcar a los niños hábitos saludables.
5) Dar el ejemplo a los hijos
Los buenos hábitos de salud son posibles si los padres les dan suficiente importancia en el hogar. No se trata de que los padres de familia les digan a sus hijos e hijas que tengan hábitos saludables si ellos mismo no los tienen. Toda la familia tiene que tener hábitos saludables, salir a caminar juntos, tratar de reducir el número de horas de televisión y tratar de evitar el consumo de bebidas azucaradas.
La adopción de estilos de vida saludable debe ser promovida desde la familia en casa y llevar estos hábitos a la escuela y ponerlos en práctica en los diferentes entornos y personas con la que se convive.








